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Crónicas de NieR 13 — El ataque que partió la ciudad y la verdad bajo tierra

Capítulos de esta historia
  1. El ataque que partió la ciudad y los cuerpos de los creadores bajo tierra
  2. 1. Una alarma después de la entrega
  3. 2. Soldados en el aire y suelo que se derrumba
  4. 3. Descender en busca de los invasores
  5. 4. Dos hermanos ante los cuerpos
  6. 5. La lucha no se detiene mientras llegan las respuestas
  7. 6. Los amos muertos no ponen fin a la guerra
  8. Fuentes y alcance de la comprobación

El ataque que partió la ciudad y los cuerpos de los creadores bajo tierra

Aviso de spoilers: este capítulo trata el ataque de las armas gigantes tras el intercambio con la aldea de Pascal, la investigación subterránea y la verdad sobre los alienígenas. Distingue el presente de Adán y Eva, nacidos en el desierto, de la historia compartida por la red de máquinas.

Ilustración simbólica creada con IA de una Tierra sin humanos: dos androides y una pequeña máquina en una ciudad en ruinas. No es una captura oficial ni la reconstrucción de un suceso concreto.
Ilustración simbólica creada con IA de una Tierra sin humanos: dos androides y una pequeña máquina en una ciudad en ruinas. No es una captura oficial ni la reconstrucción de un suceso concreto.

1. Una alarma después de la entrega

Después de llevar el aceite de Anemone a Pascal, los soldados no pueden continuar observando tranquilamente los intercambios pacíficos. Una llamada urgente anuncia máquinas enormes en la Ciudad en Ruinas. La tierra donde vive la Resistencia y donde realizaron numerosas tareas vuelve a ser un campo de batalla. Haber confirmado que se puede conversar con las máquinas de una aldea no permite detener los brazos gigantes que avanzan hacia la ciudad.

2B y 9S regresan. Estos enemigos no tienen la escala de los pequeños individuos que ocupan un margen de la carretera. Cuerpos inmensos y armamento giratorio entran entre los edificios, haciendo que la altura de la ciudad sea una condición de combate para los soldados en tierra. Las construcciones son rutas que deben escalar y estructuras que los ataques pueden derrumbar. Tienen que esquivar las señales de peligro bajo sus pies mientras avanzan.

Cuando la operadora les indica el punto de entrega de las unidades de vuelo, se dirigen al edificio cercano a su primera llegada. El lugar elevado desde donde observaron la nueva zona de investigación se convierte ahora en una posición contra el cuerpo enemigo. Los ataques siguen mientras suben escaleras y plantas rotas. La ciudad ya no es solo una zona de misión visitada brevemente: deben proteger un lugar con habitantes del campamento, comerciantes y personas con quienes intercambiaron suministros.

El Engels encontrado cerca del tejado es de la misma familia que el arma de la fábrica costera. Ante sierras giratorias y grandes brazos que cruzan frente a ella, 2B aguanta y contraataca cuando termina una ofensiva y queda una abertura. El tamaño le resulta más familiar que antes, pero el combate no ofrece un espacio amplio para huir. Debe vigilar tanto el alcance de los brazos como los puntos donde puede apoyarse.

2. Soldados en el aire y suelo que se derrumba

Tras hacer retroceder a Engels desde la azotea, los dos suben a las unidades de vuelo del tejado vecino. El combate mirando hacia un cuerpo gigante cambia a desplazamientos aéreos entre sus ataques. El enemigo dispara láseres y misiles y agita sus brazos. 2B y 9S continúan con la potencia y movilidad de sus unidades. Aunque luchan contra el mismo tipo de arma, las condiciones difieren de defender el tejado bajo sus pies.

Al final de la fábrica costera tuvieron que detonar juntas sus cajas negras. Este ataque no repite aquel desenlace. Continúan luchando con las unidades de vuelo, derrotan la amenaza y sobreviven. Sin embargo, vencer no restaura el terreno y la vida de alrededor. Tras las sacudidas del combate, el suelo del centro de la ciudad se desploma en gran medida.

Se abre un cráter gigantesco. Carreteras y edificios antes conectados quedan separados, revelando una abertura hacia espacios profundos ocultos desde la superficie. Una parte del mapa conocido cambia. La cicatriz permanecerá en los viajes posteriores. Completar una misión y hacer desaparecer al enemigo no devuelve siempre un mundo idéntico sobre sus restos.

El hundimiento aporta información inesperada a YoRHa: se detecta bajo tierra una señal relacionada con los alienígenas. Es una pista de los invasores que no se muestran directamente desde hace mucho. Repeler máquinas enormes se transforma en investigar el paradero de quienes iniciaron la guerra. Uno de los nombres más antiguos en la explicación del enemigo emerge de repente bajo la ciudad por la que caminaban.

3. Descender en busca de los invasores

Los dos bajan al cráter y siguen las cuevas. Arriba recorrían ruinas con edificios, árboles, animales y la Resistencia; abajo hay pasadizos que llevan mucho sin recibir luz. Una señal no basta para conocer el estado de quien está dentro. Todavía podrían encontrar alienígenas dirigiendo un ejército en secreto, una trampa o instalaciones abandonadas.

Para los investigadores, los alienígenas no son un mero nombre mítico. La explicación de YoRHa parte de que invadieron la Tierra y enviaron formas de vida mecánicas. Las máquinas realmente combaten contra androides y unas armas gigantes acaban de atacar la ciudad. La esperanza de que descubrir a los amos del ejército pueda cambiar la guerra se relaciona con la misión actual.

Al final de las cuevas hay naves alienígenas. Sus restos difieren de los edificios humanos de la superficie y de los adornos del parque imitados por máquinas. Entran en una instalación aparentemente utilizada por los invasores. Los orígenes de la guerra adquieren lugares y objetos reales ante sus ojos. Pero no los esperan comandantes vivos al frente de las tropas.

En las naves quedan restos de alienígenas. Los cuerpos inmóviles revelan muertes antiguas, diferentes de supervivientes recién abatidos. Falla la expectativa de que seguir la señal conduzca al escondite de un enemigo vivo. Descendieron para encontrarse por primera vez con los invasores y llegan a un lugar sin nadie a quien preguntar o exigir la rendición.

4. Dos hermanos ante los cuerpos

Quienes aparecen allí son Adán y Eva. Regresan los seres nacidos entre máquinas del desierto y transformados rápidamente durante la lucha. Entonces los soldados vieron una forma nueva producirse y otro individuo salir del Adán herido. Ahora los hermanos los reciben como adversarios ya establecidos en este lugar.

Adán se presenta a sí mismo y a Eva, y dice que los alienígenas buscados ya no existen. Su explicación no deja a las máquinas en la posición de armas que todavía cumplen órdenes alienígenas. Cambiaron su inteligencia y conducta, superaron a sus creadores y finalmente los mataron. Los cuerpos vinculan aquella historia con el escenario actual de la investigación.

Esto no significa que Adán, nacido hace poco en el desierto, matase personalmente siglos atrás a los alienígenas de estas naves. Transmite una historia que poseen las máquinas y su red. La fecha de creación de un cuerpo individual difiere del conocimiento colectivo al que accede. Lo inesperado para los soldados supera la identidad de un enemigo nuevo: la relación entera del bando contrario ya había cambiado.

Los hermanos también tienen actitudes distintas. Adán observa, explica lo aprendido y vuelve su interés hacia los humanos. Para Eva resulta más inmediata la relación de estar junto a su hermano y actuar con él. Rostros y voces humanos no significan una sola mente con deseos idénticos. Entre dos nacidos casi en el mismo acontecimiento se desarrollan intereses y dependencias diferentes.

Una escena anterior dedicada a ellos ya mostraba esa diferencia. En una mesa larga, Adán lee y Eva come una manzana mientras pregunta por qué deben vestirse y tomar alimentos innecesarios. Adán lo explica como aprendizaje de los humanos. Cuando Eva propone jugar juntos, su hermano acepta. Fuera del combate, el aprendizaje de Adán y el tiempo que Eva desea compartir con él avanzaban en paralelo.

5. La lucha no se detiene mientras llegan las respuestas

La conversación no ocurre solo en una mesa de negociación segura. Los soldados luchan contra los hermanos: 2B se enfrenta a Eva en primer plano, mientras 9S combate contra Adán en otro plano del fondo. No es un único soldado contra los dos a la vez. En un espacio lateral limitado, 2B esquiva patadas y ataques de energía y responde. El combate continúa mientras se oye la explicación enemiga.

La curiosidad de Adán no sigue el mismo rumbo que la paz de Pascal. Pascal protege a los residentes actuales y otras comunidades, intercambia suministros y crea vínculos. Adán quiere saber cómo piensan los humanos y por qué actúan. No hay pruebas de que esa curiosidad incluya necesariamente un cuidado que detenga el dolor ajeno. Para una máquina que estudia a los humanos, 2B y 9S pueden convertirse primero en sujetos de investigación y adversarios.

Pide que le lleven a los humanos de la Luna. Quiere diseccionarlos y analizarlos para aprender. Los soldados no pueden aceptar. Adán también amenaza con que lo sucedido a los alienígenas podría ocurrirles a los humanos. Para YoRHa, su interés no es una invitación a cooperar, sino una exigencia dirigida a quienes aprendieron a proteger.

Su atención a los humanos después de superar a los alienígenas coloca a los soldados en una posición incómoda. Para YoRHa, los humanos son amos que deben defender y la razón de la guerra. El hermano mecánico, hablando desde el lado que mató a sus creadores, los considera un objeto de estudio. Escuchan el mismo nombre con vínculos distintos. No pueden interpretar su palabra humano como equivalente a su propio juramento de lealtad.

No logran una victoria que acabe allí con los hermanos y les entregue todos los secretos subterráneos. Adán y Eva desaparecen después de luchar, dejando los cuerpos y lo contado. YoRHa no obtiene invasores vivos a los que detener e interrogar, ni una cadena de mando mecánica cortada en esta batalla. La ausencia de creadores permanece junto a máquinas que continúan activas.

6. Los amos muertos no ponen fin a la guerra

Los dos abandonan la nave y vuelven por las cuevas. Reciben contacto de la operadora y llegan hasta Jackass y un nuevo punto de acceso. Desde entonces pueden utilizar el transporte. Ya no necesitan descender en unidades de vuelo o recorrer a pie toda la distancia cada vez que viajan entre bases. Lo usan para regresar al Búnker e informar a la Comandante.

Las misiones siguen tras el informe. Que los alienígenas estén muertos no significa que el Engels atacante nunca existiera. Las máquinas hostiles y los androides de la superficie todavía pueden dañarse. Los soldados ya han experimentado que la muerte de un antiguo amo no detiene automáticamente las armas presentes.

Sin embargo, el hallazgo abre un gran vacío en la explicación del combate. Si luchan contra una invasión alienígena y los alienígenas ya no dan órdenes, ¿quién continúa la guerra actual? Si las máquinas supuestamente obedientes imitan a los humanos y crean sociedades diversas por voluntad propia, ¿basta una orden para explicarlas a todas? Al volver, los soldados ya no poseen solo la información anterior sobre los mismos enemigos.

Este no es el momento en que 2B y 9S conocen también toda la verdad de la humanidad lunar. Han verificado la relación entre alienígenas y máquinas. Ver muertos a los creadores de un bando no les da la misma respuesta sobre aquellos que protege el suyo. El descubrimiento no revela por adelantado todos los secretos futuros; primero desestabiliza desde una dirección su certeza sobre la guerra.

Con nuevas órdenes de investigación, regresan a la aldea de Pascal. Al preguntar por máquinas humanoides y otros grupos, consiguen información sobre el reino del bosque. La gran historia oída bajo tierra no explica cada conducta de las máquinas de la superficie. Para continuar necesitan escuchar a otra máquina que conozca la zona. La información conduce al bosque por el centro comercial de las afueras.

Al regresar a la superficie, el cráter sigue allí. Debajo yacen quienes iniciaron la guerra; arriba viven los seres que crearon y que después cambiaron por sí mismos. Algunos construyen hogares como los habitantes de Pascal; otros quieren entender a los humanos como Adán. Cumpliendo órdenes, 2B y 9S deben seguir encontrando caras diferentes. En el bosque esperan máquinas con su rey, sus soldados y una historia que creen necesario proteger.

Fuentes y alcance de la comprobación

El relato conecta el ataque de las armas gigantes, las naves subterráneas, la apertura del transporte, el informe en el Búnker y la información del bosque obtenida de Pascal. En la ruta A, 2B combate contra Eva y 9S contra Adán al fondo. La mesa de los hermanos se recuerda como una escena anterior de su relación. No se atribuyen personalmente todos los asesinatos antiguos a Adán y Eva ni se incorporan motivos de una novela independiente. Texto editorial con asistencia de IA, sin reproducir diálogos, letras o prosa novelística originales. Fuentes comprobadas el 18 de octubre de 2026.

NieR:Automata — Steam

City Ruins/Deep Cave — NieR Wiki

Aliens — NieR Wiki

Adam — NieR Wiki

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